Nuestra reseña de Saboteur
Saboteur es el juego en el que mirás a tu amigo colocar un callejón sin salida y pensás: «o es idiota… o es el enemigo». Esa duda barata es el motor.
No esperes elegancia tipo The Crew. Esperá acusaciones, risas y una ronda más. Para diez personas con poca paciencia de reglas, sigue siendo un arma secreta.
Cuando sacamos Saboteur a la mesa, lo primero que miramos no es el reglamento fino: es si la gente se engancha en los primeros quince minutos. Un clásico de farol para mesas grandes. No es sutil, pero cuando prende, prende.
El loop central se siente así: Hay mineros buenos y saboteadores secretos. Construyen un camino hacia el oro… o lo bloquean con cartas de mapa, derrumbes y herramientas rotas. Al final se revela quién era quién y se reparte el botín. Esa claridad importa. Si el teach se va de mambo, el juego pierde antes de empezar.
¿Para quién lo recomendamos? Mesas grandes, campamentos, afters. Si quieren deducción más elegante, Codenames. Si quieren horror social, Werewolf.
En la práctica, lo que más se celebra en Saboteur es: Escala hasta 10; Fácil de explicar; Rondas cortas y rejugables. Lo que frena: Puede frustrar si te toca saboteador mala suerte; Arte y producción variables según edición.
Nuestro veredicto: Ruidoso y útil. 3.5 meeples: no es fino, pero llena un nicho real.. No es una verdad universal: es lo que vimos en mesas reales, con café, charla y alguien que llega tarde.
Más allá del score, miramos la fricción de mesa: cuánto tarda el teach, cuántas veces alguien pregunta “¿puedo hacer esto?” y si la partida pide una más. Con Saboteur esa fricción es parte del veredicto.
También pesa el contexto argentino: stock en tiendas, ediciones en español cuando existen, y si el juego cabe en una noche entre semana o solo en finde largo. Un título genial que nadie puede conseguir o que dura tres horas y media cuando la mesa llega a las 22:30, pierde puntos prácticos.
Si estás comparando opciones, cruzá esta nota con otras del catálogo de Los Meeples (misma franja de peso o mismo hueco de ludoteca). El mejor juego no es el de más meeples en abstracto: es el que tu grupo vuelve a pedir.
Saboteur vive del farol y de la mirada nerviosa. Excavar, mentir y votar sospechas es el show. La primera partida enseña el tono; la segunda ya es teatro.
No lo saques si la mesa no tolera traición light. Sácalo cuando quieren reírse de echarse la culpa. Corto, barato de enseñar, y perfecto de filler con gente nueva.
Cómo se juega Saboteur
Hay mineros buenos y saboteadores secretos. Construyen un camino hacia el oro… o lo bloquean con cartas de mapa, derrumbes y herramientas rotas. Al final se revela quién era quién y se reparte el botín.
- Escala hasta 10
- Fácil de explicar
- Rondas cortas y rejugables
- Puede frustrar si te toca saboteador mala suerte
- Arte y producción variables según edición
¿Para quién es Saboteur?
Mesas grandes, campamentos, afters. Si quieren deducción más elegante, Codenames. Si quieren horror social, Werewolf.
Preguntas frecuentes sobre Saboteur
¿Vale la pena Saboteur?
Ruidoso y útil. 3.5 meeples: no es fino, pero llena un nicho real.
¿Para quién es Saboteur?
Mesas grandes, campamentos, afters. Si quieren deducción más elegante, Codenames. Si quieren horror social, Werewolf.
¿Cómo se juega Saboteur?
Hay mineros buenos y saboteadores secretos. Construyen un camino hacia el oro… o lo bloquean con cartas de mapa, derrumbes y herramientas rotas. Al final se revela quién era quién y se reparte el botín.
¿Qué puntaje le dio Los Meeples a Saboteur?
Le dimos 3.5 de 5 meeples.
Ruidoso y útil. 3.5 meeples: no es fino, pero llena un nicho real.






